Es un examen simple, rápido y no invasivo que evalúa tu capacidad auditiva. Permite detectar si escuchas correctamente distintos sonidos, tonos y volúmenes.
A través de este estudio, un especialista puede identificar pérdidas auditivas, incluso en etapas tempranas, antes de que afecten tu vida diaria.
El examen se realiza en un ambiente controlado, generalmente en una cabina acústica. El paciente utiliza audífonos y responde a distintos sonidos mediante señales simples.
Un especialista registra las respuestas y analiza los resultados para evaluar la audición.
La audiometría es recomendable para:
Es recomendable para personas que trabajan en ambientes con ruido constante, como construcción, minería o industria; para quienes han notado que escuchan menos o necesitan subir el volumen con frecuencia; para personas que presentan zumbidos en los oídos (tinnitus); para adultos mayores como parte de un control preventivo; para quienes están expuestos regularmente a música alta, ya sea por uso de audífonos o asistencia a conciertos; y para trabajadores que requieren una evaluación auditiva según la normativa laboral vigente.